miércoles, 8 de octubre de 2014
CIBERCULTURA Y EDUCACIÓN.
Lo virtual no es imaginario, cuando yo estoy en mi lugar, sigo siendo la misma persona, mi mente y mis inquietudes son las mismas, que utiliza ese medio tecnológico, que me permite estar en otro lugar físico, separado por distancias geográficas de alguien con el que me estoy comunicando.Lo virtual produce efectos, efectos propios de transitar por las acciones y las relaciones con otros que dejaron o dejaran sus ideas en la red.
En la educación, la virtualización transforma al aula en otro espacio mucho más amplio, sin las fronteras propias de la escuela tradicional. La jerarquía aprendiz y educador se convierte en la virtualidad en una educación continua donde todos somos aprendices en distintos escalones del saber.
La inteligencia colectiva, una de las características que posibilita Internet, se pone en práctica cuando el docente, guía a sus alumnos en la tarea de buscar información sobre un tema determinado dentro de la web y no en una página determinada, porque busca distintas miradas sobre un mismo tema que aporten al debate y a pensar desde la propia idea y también a pensar con el otro.
Dice Levy, ”Esta nueva dimensión de la comunicación debería evidentemente permitirnos poner en común nuestros conocimientos y mostrárselos recíprocamente, condición elemental de la inteligencia colectiva.”
Aceptar que el otro sabe, y que su saber no es igual al mío, que ambos nos beneficiamos si compartimos el conocimiento que cada uno posee, sabiendo que no vamos a incorporar todo, ya que cada uno internaliza el saber como un remix de ideas aprendidas a lo largo de la vida.
Tener a nuestra disposición herramientas web sencillas, intuitivas nos permite hacer un uso eficaz sin la necesidad de ser expertos. Podemos experimentar, crear, remixar contenidos, hacer de este espacio virtual un espacio propio con características y usos relacionados con nosotros. Un espacio virtual que refleja a la vez lo individual y lo colectivo.
Tapscott da lineamientos acerca del efecto que las tecnologías de la información produce o debería producir en las escuelas. Algunos docentes sabemos de la importancia que tiene poder poner en práctica estos conceptos al diseñar una clase. Sabemos que la educación de los jóvenes no puede ser la de otras épocas, precisamente porque los tiempos son distintos, la información circula por muchos ámbitos, y no es exclusiva de la escuela.
Inés Dussel expone en este video, como la cibercultura está cambiando las prácticas docentes.
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Muy acertadas tus reflexiones. Ese concepto relacionado con la extensión y continuidad del aula es la clave que ha permitido poner en tensión a las prácticas tradicionales, cristalizadas por décadas. El todos somos aprendices tiene que ver con la dinámica de los nuevos tiempos y la explosión de los saberes, en línea con los conceptos de Martín Barbero.
ResponderEliminarSaludos y adelante!